Algunas veces veo a Dios tan lejano, tan indiferente a los problemas, que me cuesta seguir entendiendo su silencio.
Muchos dicen que este mundo pertenece a Satanás… y últimamente estoy empezando a creerlo.
Se supone que Dios, en un parpadeo, con un simple chasquido de dedos, podría solucionar miles de problemas. Podría salvar vidas. Podría detener guerras. Podría apagar el sufrimiento de millones de personas. Sin embargo, no lo hace.
A veces pareciera simplemente observar.

He visto personas orar y suplicar por sus vidas en medio de enfermedades y situaciones críticas. Lo he visto demasiadas veces. Y también he visto a muchos morir sin recibir ninguna respuesta de Dios.
Por ejemplo, mi amigo Conrado. Tres años de rodillas junto a toda su familia, luchando contra el cáncer. Un hombre súper devoto.
Aida, madre de dos hermosas chicas, también consumida por el cáncer. Una familia entera orando cada día.
Aquellos amigos míos en Ucrania viendo caer bombas frente a sus casas durante todo este tiempo.
Todo lo que ha pasado en Gaza.
Todos y cada uno de los casos de los que hablo en “Angel Of Death” sobre trata de personas, abuso y destrucción humana.
He visto niños abandonados en guerras, sin padres, sin futuro… y no he visto a Dios allí.
He visto gente perderlo todo. Personas quedar en la ruina. Familias destruidas. Personas buenas consumidas por el dolor. Y tampoco he visto la mano de Dios allí.
En este momento de mi vida he empezado a cuestionarme profundamente sobre Dios.
Si lees mis canciones:
“My Soul”, “Angel Of Death”, “Satin on Your Skin”, “The System”
Te darás cuenta de la posición que siempre he tenido como guerrero espiritual del lado de Dios. Pero ver y sentir tantas cosas me está haciendo cuestionar todo lo que aprendí acerca de Él.
Durante mi vida he recibido invitaciones del otro lado. Y siempre las he rechazado.
Pero a veces me pregunto:
¿y si allá están las respuestas que nunca encontré aquí?
¿Y si ellos saben algo que nosotros no?
Porque mientras las iglesias manipulan la información y las religiones controlan a las masas según su conveniencia, muchos de los hombres más poderosos del mundo rara vez están allí.
Casi nunca.
Ellos están en otros círculos. Otras logias. Otras sociedades secretas.
¿Por qué?
¿Qué saben que nosotros no sabemos?
¿Por qué algunos artistas aceptan entrar ahí y convertirse en parte de esas estructuras?
¿Por qué Dios parece no actuar?
Aquellos que sufren enfermedades terminales…
Los que mueren bajo una guerra…
Los que fueron víctimas de virus, explotación, secuestros, abusos…
Los que perdieron absolutamente todo…
¿Tú crees que eligieron eso?
¿Este es el famoso libre albedrío del que habla Dios?
Y entonces recuerdo la historia de Job.
Tener que perderlo absolutamente todo: sus hijos, sus bienes, su vida, su estabilidad… todo por una apuesta entre Dios y el Diablo. Todo para probar su lealtad y su templanza.
Y después ser recompensado cuando ya estaba viejo, roto y destruido por dentro.
No sé tú…
pero hay cosas de la Biblia que ya no me generan tranquilidad.
Me generan preguntas.
Muchas preguntas.
Déjame tus comentarios.
Quisiera conocer otros puntos de vista.