Volver al origen

Durante mucho tiempo he navegado entre distintos mundos y estilos musicales.
He explorado sonidos, texturas, formas de decir.
Cuatro caminos distintos que me han ayudado a entender quién soy como músico y como creador.
Pero hay uno que, aunque siempre ha estado ahí, nunca me había atrevido a sacar al frente.
El blues.
No porque no lo sintiera.
Sino precisamente porque lo sentía demasiado.
El blues es raíz.
Es verdad.
Es desnudez.
No se interpreta: se vive.
Y para llegar ahí, a veces hay que pasar por muchos estilos, por otros ruidos, por otras versiones de uno mismo.
“Give Me Away Blues” es mi primer blues publicado oficialmente.
Y también es el más honesto.
El blues que llevo en la sangre
El blues no llegó a mí como un género más.
Llegó hace muchos años como una manera distinta de sentir la música, el tiempo y la emoción.
Como una forma de decir, sin adornos, lo que se siente cuando todo se aquieta.
“Give Me Away” habla de un amor oculto.
Discreto.
Íntimo.
No de un amor que necesita ruido, exposición o validación externa,
sino de un amor que nace de la confianza.
No esconderlo más dentro del corazón.
No negarlo por miedo.
No silenciarlo por el peso del pasado.
El tiempo, la soledad y el presente
La canción habla del tiempo como arquitecto silencioso.
De dos soledades que no se buscan, pero que el tiempo acerca.
Cada una con su historia.
Cada una con su carga.
Y cuando finalmente se encuentran, no hay promesas grandilocuentes.
No hay discursos eternos.
Solo hay presente.
Only us.
Solo nosotros.
Aquí.
Ahora.
Esa idea que ya ha atravesado otras composiciones mías vuelve a aparecer aquí desde otro lugar, más crudo, más nocturno, más esencial.
Este blues canta a un amor que no vive del pasado
ni necesita proyectarse como espectáculo público hacia el futuro,
sino que respira en el hoy.
Lo privado como acto de confianza
En un tiempo donde parece obligatorio mostrarlo todo,
exhibirlo todo,
etiquetarlo todo…
este blues propone otra cosa.
Lo privado no como ocultamiento,
sino como elección.
Porque una cosa es un amor que se publica
y otra muy distinta es un amor que se cuida.
Aquí no hay posesión.
No hay marcas.
No hay necesidad de demostrar nada.
Hay confianza.
Y cuando la confianza es real, no necesita testigos.
Por qué ahora
Nunca había publicado un blues porque el blues no admite máscaras.
Y uno no siempre está listo para eso.
Hoy sí.
Hoy entiendo que este sonido no es un desvío dentro de mi camino musical,
sino uno de los centros desde donde todo lo demás se explica.
Este blues no reemplaza los otros estilos que he venido construyendo.
Hace parte de mi identidad, de mi catálogo, de mi manera de decir.
Es un espacio distinto.
Más íntimo.
Más nocturno.
Un lugar pensado para quienes, en ciertos momentos,
quieren sentarse solos o acompañados,
con luz tenue,
un trago servido,
y dejar que la música hable sin prisa.
“Give Me Away Blues” no es un experimento.
Es una declaración silenciosa.
Es volver al origen.
Es aceptar la raíz.
Es tocar sin esconderme.
Escucha
🎧 Give Me Away Blues ya está disponible en todas las plataformas digitales.
Spotify
Apple Music
Gracias por estar aquí.
Gracias por escuchar.
Gracias por acompañar este regreso al lugar donde todo comenzó.
—
Juan Pablo Martínez
jpmartinezguitar







